El Tarot Terapéutico

¿Qué es el Tarot Terapéutico?

En este primer artículo voy a intentar dejar lo más claro posible lo que es este enfoque del Tarot que creé y desarrollé a partir de 1987, cuando después de 7 años usando el tarot de una manera adivinatoria, me di cuenta que hacer previsiones no ayudaba a mis consultantes a crecer.

Se llama Tarot Terapéutico porque aunque no cura, pues es la persona que se cura, ayuda a curar. Y cuando hablo de cura no solo me refiero a salir del sufrimiento físico o emocional sino a identificar, entender y desactivar los miedos, creencias y otros bloqueos que impiden la realización integral del individuo hasta tornarse un ser completo, es decir, hasta llegar a ser plenamente él mismo, que para eso es que estamos aquí.

Considerando que la mayoría de las enfermedades provienen de la desconexión con la esencia pues:

  • El sistema inmunológico se deprime pues es él quien tiene la noción del Yo en el cuerpo.
  • Nos metemos en actividades que nada tienen que ver con nosotros y que por lo tanto generan desgaste de energía, tensiones corporales y estrés.
  • Como además no sentimos placer con esas actividades buscamos frenéticamente compensaciones que degradan el cuerpo, el alma y el bolsillo.
  • El cuerpo puede querer salir de la tortura de dichas actividades enfermándose.
  • Nos tornamos carentes y mucho más vulnerables a impactos emocionales.

Así pues uno de los focos del Tarot Terapéutico es facilitar la reconexión.

Esa desconexión con nuestra esencia procede de una programación infantil donde la familia nos obligó a adecuarnos a una serie de patrones de conducta si queríamos ser aceptados. Y el niño sabe instintivamente que si quiere sobrevivir tiene que garantizar que sus padres lo acepten, cuiden, alimenten y protejan y para ello se adapta a lo que se le exige.  También toda una serie de actitudes, características y talentos son condenados y reprimidos. Además la familia junto con los medios de comunicación, las religiones en 2º lugar y la escuela en 3º lugar nos metieron en la cabeza toda una serie de creencias y principios que distorsionan la percepción de la realidad y dificultan que nos aceptemos plenamente.

Así por más que nuestra esencia sea luminosa, está cubierta por tantas capas de sombra que hasta que no las trabajemos de nada va a servir recitar mantras, nadar con delfines, abrazar árboles, saber que somos caminantes celestes  o decretar que somos seres amorosos y divinos, pues sistemática e inconscientemente somos manipulados por nuestra sombra. Hay que agarrar el toro por los cuernos, entender nuestra sombra, desactivar lo que fue inoculado y rescatar los talentos y aspectos nuestros que fueron reprimidos.

Por eso trabaja en las lecturas con la luz y con la sombra. El Tarot Terapéutico es pues un instrumento que (en la luz) ayuda a la persona a reconectarse con su verdadero ser dándole voz a su esencia y (en la sombra) identifica y da orientaciones específicas para desactivar los patrones de conducta, miedos y otros bloqueos que dificultan la plena realización del individuo y lo mantienen en un círculo vicioso de opciones que siempre lo llevan a la frustración y al sufrimiento.

¿Qué NO es el Tarot Terapéutico?

Cuando en 1987 acuñé el término de “Tarot Terapéutico” para la visión del Tarot que desarrollé, pocas personas lo usaban con otra finalidad que no fuera la adivinatoria. Sin embargo últimamente he visto páginas web y del Facebook, blogs, que hablan del Tarot con un fin terapéutico. Con mucha alegría veo que el Tarot está empezando a salir del ámbito adivinatorio donde se mantuvo durante siglos siguiendo el camino de la astrología que hoy busca mucho más el autoconocimiento que desvendar el futuro.

Sin embargo en este florecer de Tarots Terapéuticos he visto algunos que de terapéuticos tienen poco o nada, otros que me copian literalmente, desde la definición del Tarot Terapéutico, sus 5 Principios o la Lectura Terapéutica, sin mencionar la página donde hicieron Ctrl + C y afortunadamente algunos que desarrollan su propia línea de investigación llegando a conclusiones que algunas veces concuerdan conmigo y otras no, generalmente en función del Tarot escogido (cada maestrillo tiene su librillo) dándole diversidad y amplitud a este nuevo campo de aplicación del Tarot que entre todos estamos abriendo.

No pretendo monopolizar el término Tarot Terapéutico pero si me gustaría diferenciar lo que es el Tarot Terapéutico de otros que de terapéutico solo tienen el nombre.

Un Tarot no es terapéutico cuando evidentemente pretende desvendar el futuro y responde a preguntas del tipo: ¿Voy a aprobar este examen? ¿Voy a vender mi casa? ¿Voy a viajar a Machu Pichu? ¿Va a aparecer el hombre de mi vida? Como si el futuro ya estuviera determinado o en manos de terceros.

También hay otra modalidad que sin ser adivinatoria tampoco es terapéutica. No es terapéutico cuando:

  1. Responde sí o no a una pregunta. ¿Debo acabar esta relación? ¿Me conviene mudarme de casa?
  2. Indica la opción “correcta” frente a una duda. ¿Continúo en el banco o abro mi propia empresa?
  3. Responde a preguntas sobre asuntos específicos. ¿Qué puedo hacer para mejorar mi relación con…?
  4. Da consejos sobre asuntos específicos. ¿Cómo puedo ganar más dinero?
  5. Se mete en la vida de terceros. ¿Qué siente Fulano por mí? ¿Mi socio me engaña?

En los 4 primeros casos y frecuentemente en el 5º también, el tarotista está quitando la responsabilidad que la persona tiene sobre su propia vida para echársela al lomo. El 1º paso en cualquier proceso terapéutico es hacer que la persona deje de colocar la responsabilidad de cómo está su vida en la voluntad de Dios, el destino,  la suerte, la existencia, la pareja, los padres, la crisis económica, etc. En ningún caso un terapeuta usando el Tarot o cualquier otro instrumento o técnica puede ofrecer la solución a los problemas de su paciente indicándole las decisiones, según él, correctas que debe tomar, pues así lo infantiliza, sino que debe darle las llaves para que el cliente usándolas encuentre por sí mismo las soluciones. No le des un pez, enséñale a pescar.

El ser humano no es un sumatorio de asuntos, generalmente salud, trabajo, dinero y amor.  Un problema aparentemente económico puede estar enraizado en una falta de autoestima o una carencia emocional o una búsqueda frenética de placer pueden proceder de elecciones profesionales que no proporcionan gratificación profunda.  Es como el especialista que quiere curar el hígado del paciente sin observar el resto de sus órganos.  Terapéutico no es analizar los asuntos que la persona trae sino colocar el foco de la lectura en la persona que vive esos asuntos.

La gracia está en que, aunque el consultante no formule preguntas o plantee dudas, el Tarot Terapéutico las responde no de una manera explícita evidentemente sino identificando que es lo que está por detrás de esas dudas, preguntas u opciones.

Por ejemplo si alguien llega dividido entre dos opciones y aunque no diga nada, percibe durante la lectura que una opción está vinculada a sus miedos y viejos patrones de conducta y otra a la expresión de sus talentos ya sabe que opción debe tomar para crecer. Además el tarotista puede ayudarle a identificar y entender esos miedos, y darle técnicas para desactivarlos.

¿Cómo funciona el Tarot Terapéutico?

Ahora que ya tenemos una idea de lo que es y lo que no es el Tarot Terapéutico vamos a ver como trabaja. Lo hace a partir de Cinco Principios:

1º.- Nuestra vida no es producto de las circunstancias, sino de las decisiones que tomamos a partir de las circunstancias. Es decir somos totalmente responsables por la vida que vivimos. Si queremos comenzar a recorrer el camino que nos lleva a la plena realización tenemos que dejar de colocar la responsabilidad o la culpa en los demás. ¿Y de que manga nos sacamos las decisiones?

Aquí viene el 2º Principio: Tomamos nuestras decisiones a partir de nuestras creencias. Acabamos pues, construyendo nuestra vida a partir de nuestras creencias. Pero ojo, esto tiene que ser muy bien entendido. Hay creencias que tienen mucha fuerza y otras que no tienen ninguna. Las creencias, a diferencia del teorema de Pitágoras, están cimentadas por emociones. Cuanto más fuerte es la emoción que sentimos cuando adquirimos una creencia, sea una creencia importada o fruto de una experiencia, más poderosa es la creencia.

Si tengo la creencia de que no me va a tocar la lotería, nunca compro un billete y claro nunca me va a tocar. Sin embargo si mi creencia es que me va a tocar, me puedo pasar la vida apostando y no me toca por más que me pase el día repitiendo (o decretando) “Me va a tocar la lotería, me va a tocar la lotería…” Si una creencia está cimentada apenas en un capricho del ego, difícilmente se tornará realidad. Lo que reprograma el cerebro es la acción y no la mente.

El 3º Principio afirma: El principal obstáculo para alcanzar la realización somos nosotros mismos, nuestra insistenica en mantener nuestras creencias y nuestros patrones de conducta construidos a partir de dichas creencias.

Es tragicómico observar como creamos un falso sentido de identidad a partir de creencias generalmente importadas, tanto así que si alguien, ejerciendo su derecho a la libre expresión, las cuestiona nos ofendemos a veces hasta el punto de tener reacciones agresivas. Por más que las creencias son como cortinas que no nos dejan ver la realidad, como dice el sabio refranero: “Nada es verdad ni es mentira. Todo es del color del cristal (creencia) con que se mira”, hay creencias peores y más peores. Sería muy conveniente identificar estas últimas que son las que nos llevan con más frecuencia al sufrimiento.

El 4º Principio es la 2ª llave del Bienestar: Atraemos lo que necesitamos para crecer y no lo que a la mente se le antoja. Y esto no es un rollo esotérico sino una ley biológica. La vida tiene un propósito muy claro que es el de continuar viva. Para eso las fuerzas de la vida están trabajando permanentemente: para que cada semilla que cae en el suelo se transforme en un árbol lleno de frutos que suelta semillas a los 4 vientos, para que cada bebé que nace se transforme en un adulto completo, es decir, realizado, fructífero, sano y feliz. Si un individuo para crecer, o sea, para tornarse más él mismo, necesita aprender a decir que no, va a atraer propuestas cada vez más inaceptables. Si alguien tiene miedo de serpientes, todas las serpientes del estado se van a cruzar con ella cada vez que sale al campo.

Y el 5º Principio afirma que cada persona lleva dentro de sí misma los potenciales necesarios para realizarse y ser feliz. Nadie está condenado a la infelicidad. Claro que nos han bombardeado desde niños con una falsa idea de la felicidad. Primero como premio pos-mortem a una vida de renuncia y sumisión e actualmente como consecuencia de comprar cosas. Y así, nos metemos en trabajos que nada tienen que ver con nosotros, para comprar esas cosas que teóricamente nos proporcionarían la felicidad.

A continuación veremos la Lectura Terapéutica, una resignificación de la tradicional Cruz Céltica.

La lectura terapéutica

El Tarot Terapéutico trabaja en varios niveles:

Individuales en las consultas

Grupales en el taller del Viaje al Inconsciente y en el cálculo y definición de los Desafíos y Lecciones de Vida que las personas tiene en su vida como un todo y en cada año, de cumpleaños a cumpleaños.

Colectivos, con las Cinco Llaves para el bien estar.

Ahora vamos a ver la Lectura Terapéutica, que es una resignificación de la tradicional Cruz Céltica, para poder ser usada con un enfoque no adivinatorio sino de autoconocimiento y transformación. Estas son las posiciones:

celtic-cross-spread.png1 y 2 — Momento actual

3 — Resultado interno

4 — Ancla

5 — Método de trabajo

6 — Camino de crecimiento

7 — Voz de la esencia

8 — Relaciones

9 — Infancia

10 — Resultado externo

TAROT ADIVINATORIO, DE CONSEJO Y TERAPÉUTICO

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Usar un determinado enfoque en la lectura del tarot depende de cual sea nuestro objetivo. Partamos de la base de que todos ellos quieren ayudar. Y hay muchas maneras de hacerlo. Nuestro objetivo puede ser ayudar a la persona a entender y resolver los asuntos de su vida que están bloqueados o que traen algún tipo de sufrimiento. Sin embargo una persona no es un sumatorio de asuntos generalmente relacionados con la salud, el trabajo, el dinero y las relaciones. Un problema aparentemente económico puede estar enraizado en una falta de autoestima.

Creo que la gran mayoría, por no decir todos los problemas, dificultades y frustraciones que aparecen en la vida tienen una raíz: la desconexión con nuestro verdadero ser y un propósito: ayudarnos a crecer. Entonces porque no ir a la raíz haciendo que nuestro objetivo sea ayudar a la persona a crecer, es decir, a conectarse y ser más ella misma. Podemos dedicar muchas sesiones de tarot para intentar eliminar los impedimentos que dificultan alcanzar las metas de nuestros consultantes, pero mientras estos no se sintonicen consigo mismos, mientras esas metas son viajes del ego o de la mente, continuaran apareciendo nuevas dificultades y problemas.

Si, como propone el Tarot Terapéutico, que creé en 1987, focalizamos a la persona identificando y ayudando a desactivar los patrones de conducta crónicos que la impiden ser ella misma y al mismo tiempo desvelamos lo que el ser verdadero quiere, estaremos ayudando a nuestros consultantes a crecer y como efecto colateral irán resolviendo sus asuntos conflictivos.

-Veet Pramad1, 2, 3, 4, 5

PS: Puedes apartar tu consulta de Tarot Terapéutico con Adoninas aquí.

 

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