Huellas homínidas de 5.7 millones de años de antigüedad desafían línea de tiempo evolutiva del ser humano

Un nuevo descubrimiento en la isla mediterránea de Creta podría estar a punto de poner otro gato entre las palomas, ya que los investigadores afirman que las huellas homínidas encontradas en la isla se remontan a unos 5,7 millones de años de antigüedad.

Los fósiles se han encontrado en Trachilos, creta occidental, y parecen demostrar muchas características homínidas en una época en donde se creía que los homínidos estaban evolucionando en relativo aislamiento en África del este.

Las huellas son bípedas, y parecen indicar que la criatura que las hizo tenía una prominente bola del pie, un enorme dedo gordo del pie que mira hacia enfrente y una carencia de garras, todas las cuales son indicativas de un homínido.

En una publicación en Proceedings of the Geologists’ Association Los investigadores sostienen que a pesar de que carecen de otros huesos fósiles, las huellas indican que los simios bípedos, con características de homínidos, estaban claramente presentes en Europa hace unos 5,7 millones de años.

Es probable que esta afirmación sea difícil de aceptar para otros antropólogos, sobre todo porque se creía que hace 4,4 millones de años el homínido más antiguo que se conocía de un fósil bastante completo, Ardipithecus ramidus, seguía caminando sobre pies parecidos a los de un mono en Etiopía.

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Los investigadores sostienen que el dedo gordo (1) es indicativo de homínidos, en lugar de simios.
Gierliński et al. 2017

“Este descubrimiento desafía la narrativa establecida de la evolución humana temprana de frente y es probable que genere mucho debate”, explica Per Ahlberg, coautor del último artículo, en un comunicado.

“Si la comunidad de investigación de orígenes humanos aceptará huellas fósiles como evidencia concluyente de la presencia de homínidos en el Mioceno de Creta queda por verse”.

Curiosamente, el momento de este último descubrimiento coincide con otro que se anunció a principios de este año, en el que los investigadores sugieren que nuestros antiguos antepasados ​​no se han separado de los chimpancés en la sabana de África, sino en las praderas de Europa.

Esta noción se basa en dos huesos de mandíbula fósiles que datan de 7,2 millones de años en los que los dientes son como los humanos modernos en lugar de los chimpancés.

A medida que se hacen más y más hallazgos, la historia de nosotros se complica cada vez más. En vez de ser una simple y sencilla línea evolutiva que va desde el simio hasta el humano, la imagen que emerge es una densa espesura de especies que forman una imagen convoluta y confusa de nuestro pasado.

Este último estudio simplemente agrega a ese enredo, y mientras se descubren nuevos hallazgos, esperamos que se pueda hacer más sentido de él.

Josh Davis

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