El Holocausto Jesuita del Vaticano [6/8]

El verdadero plan de negación del holocausto

Un tema profundamente doloroso e importante — ¿exactamente cuántos judíos fueron asesinados por los nazis en la segunda guerra mundial? — ha empezado a debatirse intensamente desde que el (ex-miembro de la Juventud Nazi Joseph Ratzinger) Papa Benedicto XVI le diera la bienvenida a los previamente excomulgados obispos católicos ultranacionalistas que niegan la verdad del holocausto.

Mientras que las personas se han enfocado de manera sustancial en el mal asociado con negar la muerte de millones de personas inocentes durante la segunda guerra mundial, la pregunta de fondo sigue sin ser contestada, ¿cómo es que podamos debatir siquiera el número de víctimas asesinadas en primer lugar?

En ningún otro evento en la historia ha habido más evidencia documentada de exterminio masivo que en los campos de sacrificio alemanes de la segunda guerra mundial — no sólo los sobrevivientes, las películas, las fotografías y los mismos campos; sino los cientos de miles de páginas que documentan cuidadosamente la evidencia del innegable genocidio. Me refiero a las múltiples copias de las listas de la muerte que los nazis elaboraban a la entrada de los campos.

Aún así existe una campaña concentrada e incesante para re-escribir el holocausto de la segunda guerra mundial aún más — para que en una generación a los niños se les enseñe que sólo unos cuantos cientos de miles de personas fueron asesinadas por los nazis en campos de concentración, por políticas racistas y para “ahorrar dinero”.

Uno pensaría que tal revisionismo sería imposible, dada la evidencia. Sin embargo, ya existe evidencia cultural que indica que las mentiras y revisiones previas ya han cambiado la percepción del público concerniente al holocausto. Es posible que con el tiempo el holocausto vuelva a ser negado. Que en menos de cien años, el sacrificio de más de 18 millones de protestantes, cristianos ortodoxos, judíos y grupos minoritarios, quemándolos vivos en hornos hace menos de 70 años por dictadores católicos, sea removido de la historia — una ficción.

¿Así que, quién está detrás de esta campaña? ¿Por qué? Y ¿Qué evidencia existe de que el holocausto ya ha sido dramáticamente tergiversado? Primero empecemos con la pregunta vital de lo que es en realidad la negación del holocausto.

¿Qué es la negación del holocausto?

La publicación o la transmisión del acto de negar que varias millones de personas fueron asesinadas en la segunda guerra mundial es considerada un serio crimen en muchas ciudades Europeas, incluida Alemania.

Dada la naturaleza criminal legal de la negación del holocausto, la definición de negación (según la mayoría de los académicos) también implica la negación de la “ortodoxia” del holocausto — Que seis millones de judíos murieron en cámaras de gas, y sus cuerpos quemados. Que fue perpetrado por motivos políticos racistas y de odio. Que los aliados no tenían conocimiento del holocausto hasta la liberación. Que el Vaticano y los jesuitas no estaban involucrados. Que no ha existido revisionismo en la historia, ni negación de la verdad…

Mientras que existen muchas otras piezas en la historia que concuerdan con la “ortodoxia” — la percepción prevaleciente del holocausto—  estos puntos son considerados generalmente obligatorios para ser enseñados a cada niño en el mundo sobre el holocausto.

Los que niegan el holocausto son por lo tanto personas que niegan uno o más de los principales aspectos de la ortodoxia del holocausto — ya sean las cámaras de gas, que los hornos eran usados solamente para deshacerse de los cuerpos, la cifra de las personas asesinadas y/o alguna otra creencia clave.

Personas como David Irving son famosas en la escena pública de los negadores del holocausto últimamente. Sus vistas difieren en amplio grado, pero los une la afirmación de que el holocausto está seriamente sobrevendido, y que muchos de los horrores que se afirma sucedieron nunca pasaron.

Sin embargo, existe un problema más profundo, pues lo que dice la ortodoxia que es “verdad” y es “mentira” es altamente cuestionable en primer lugar. La afirmación de que los aliados no sabían lo que estaba sucediendo en Auschwitz — una mentira de cara, desmentida por la subsecuente evidencia histórica. La afirmación que la Iglesia Católica Romana no estaba involucrada también es una terrible y maligna mentira, como fue probado por documentos de inteligencia desclasificada por los aliados, la cual demuestra que el Vaticano no sólo escondió a los criminales de guerra nazis, sino que asistieron en su escape de la justicia.

Si la verdad del holocausto es algo que no puede ser extinguido, por lo menos ya han habido no menos de cinco Negaciones del Holocausto plantadas en la conciencia del público — de manera tan eficaz, que nadie nunca las consideraría de otra forma.

Veamos las principales negaciones de la verdad del holocausto jesuita del vaticano y cómo han impactado en nuestra apreciación de la enormidad del mal en la naturaleza de este evento.

Negación del Holocausto #1 — Los aliados no sabían

Hemos hablado a detalle en la primera parte de este artículo acerca de cómo los aliados no sólo sabían de los campos de sacrificio humano, sino que de hecho conservaban cifras aproximadas del exterminio, por medio del rastreo de los trenes.

Este es un mal terrible y un insulto contra la memoria de los millones que fueron asesinados, y explica por qué ni una bomba se dejó caer en los campos de exterminio nazis —una anomalía extraordinaria e inédita, que no se repitió en ninguna otra infraestructura de los dictadores católicos durante la segunda guerra mundial.

Negación del Holocausto #2 — Las víctimas no fueron quemadas vivas

De todas las negaciones clave acerca del holocausto que se han infiltrado exitosamente en la cultura popular, es la mentira de que las víctimas de los dictadores católicos en la segunda guerra mundial no fueron quemados vivos —que los hornos eran parte de un caro y elaborado plan diseñado para ahorrar dinero y “esconder la evidencia”.

La perversidad de la eliminación de la complicidad del Vaticano se vuelve incluso más perversa por la insistencia del Vaticano en describir el asesinato masivo de más de 18 millones de personas inocentes como “El Holocausto”.

La palabra Holocausto es él término teológico más antiguo, aún usado hasta hoy, en relación a la doctrina oficial de los satanistas de quemar gente viva. La palabra holocausto es de al menos el siglo 3 AEC, y viene de la antigua palabra griega holokauston, que significa “completamente (holos) quemado (kaustos)”.

Por lo tanto, el Vaticano, al insistir en que se use la palabra “Holocausto”, ha escondido su completa complicidad en actos de absoluta maldad como el sacrificio por el fuego de millones de personas a plena vista. Nadie cuestiona el motivo para usar esta palabra.

Uno de los primeros conjuntos de evidencia que fue destruido por el comando aliado, eran las largas carretas de metal usadas para transportar a la gente a los hornos. carretas con seguros, para que la persona que era transportada no pudiera liberarse.

Tampoco eran carretillas ordinarias, sino extendidas para que un hombre, mujer o niño pudiera ser ingresado en los hornos para una muerte cruel y terrible, después para remover el cuerpo (aún en llamas) después de un corto tiempo y después ser transportado a las fosas.

Ninguna excusa creíble se ha dado para estas anomalías, que existen sólo para detener a una “persona viva”, no un cuerpo, y deshacerse del “cuerpo” antes de que haya sido puesto en el horno lo suficiente como para reducirse a algunos fragmentos de hueso y ceniza.

Para remover cualquier sospecha de que los hornos realmente fueron usados para sacrificar personas vivas y NO para cremación, los aliados inventaron la afirmación de que se usaban cámaras de gas para matar a la gente. Esto es una mentira particularmente horrible, ya que es insostenible a la luz de la evidencia mecánica y ambiental relacionada al uso de agentes químicos tóxicos.

De manera similar, las masivas fosas de restos sin quemar de las víctimas en los crematorios fueron removidos por Fr Joseph Stalin S.J., cuando se le dio Polonia como parte del acuerdo de Teherán entre los aliados en 1943.

Aun así, no se han escatimado esfuerzos durante los últimos setenta años para enfatizar que las cámaras de gas funcionaban como cámaras de la muerte, y que usaban agentes químicos altamente venenosos como Zyklon-B, hecho por una compañía farmacéutica famosa por sus agentes anestésicos.

Negación del Holocausto #3 — No existían cámaras de gas

A pesar del trabajo tan malo y descuidado que hizo David Ivrving, nos ha proveído de un conocimiento técnico que hasta la fecha no ha sido refutado adecuadamente — el hecho de que es imposible operar una matanza masiva por medio de gasificación, como afirma el revisionismo del holocausto. Los EEUU cuenta con amplia evidencia de la complejidad de la muerte por gasificación gracias a las cámaras de gas usadas por algunos estados hasta años recientes.

La evidencia sugiere 3 cosas — para mantener un pequeño espacio hermético, libre de cualquier fuga, requiere de un esfuerzo muy grande. Segundo, la manipulación de químicos tan letales a gran escala hubiera requerido sistemas más sofisticados de lo que muestra la evidencia encontrada en los campos. Y tercero, morir por gasificación le toma una cantidad extraordinariamente grande de tiempo a una persona en un espacio pequeño, o a un número más grande de personas en un espacio más grande.

Una vez que las latas usadas en los bloques pasan de ser agentes enervantes que dejaban inconscientes a las personas en unos minutos, a gas letal para asesinarlos, toda la probabilidad técnica del holocausto se pone en duda. Los jesuitas que proveyeron a David Irving con esta pieza clave de información lo saben. Así que, hasta que la verdad sea revelada —que los nazis quemaron a sus víctimas vivas en un tipo sacrificio religioso, y el gas era usado solamente para un fácil procesamiento hacia hornos — entonces Irving y el Vaticano seguirán ganando este debate.

“No habían cámaras de gas” es ahora la firme creencia propagada por la Iglesia Católica Romana, a través de sus agentes.

Negación del Holocausto #4 — Los judíos eran el principal objetivo de la campaña política de odio y racismo.

La negación del holocausto que se centra en el enfoque nazi a la “problemática judía” es una terrible mentira que se ha aceptado como verdad, diseñada principalmente para distorsionar el hecho de que fue una masacre de Católicos contra Herejes — el cual incluyó a ortodoxos cristianos y cristianos protestantes, así como judíos.

Ya que el holocausto ha sido deliberadamente etiquetado como una tragedia casi exclusivamente judía, ha logrado desviar la atención de los otros millones que perecieron, y la verdadera barrera definitoria entre quién murió y quién vivió — excluyendo a algunos católicos polacos, si eran Católico Romano vivías, si eras un hereje morías.

No hay duda de que millones de judíos fueron sacrificados en los campos, pero también hubo millones de no-judíos también — un total de 18 millones de personas asesinadas.

El enfoque judío del holocausto ha sido extremadamente útil en eliminar “la problemática católica” de las acciones de dictadores exclusivamente católicos, incluyendo a Adolfo Hitler, Benito Mussolini y Fr Joseph Stalin S.J. Franco y Pavelic.

También preparó el escenario para la más grande de las negaciones del holocausto y revisiones de los últimos setenta años — que sólo seis millones de personas fueron sacrificadas por los dictadores católicos.

Negación del Holocausto #5 — El Holocausto fue un evento político, no religioso. La Iglesia Católica no tuvo nada que ver.

Una de las más extraordinariamente exitosas negaciones del holocausto de los últimos setenta años es la exitosa remoción de la complicidad de la Iglesia Católica en la segunda guerra mundial (y específicamente el holocausto) de la memoria pública.

Hoy, la mayoría de la gente nunca ha oído la afirmación de que la Iglesia Católica no sólo orquestó la segunda guerra mundial, sino que estuvo detrás del holocausto. Pero la más importante negación (que ayudó a borrar a la Iglesia Católica de la memoria del holocausto) es la falsa afirmación de que el holocausto fue político, no religioso.

Tanto el sentido común como los hechos históricos indican que la forma más barata para deshacerse de personas durante miles de años ha sido simplemente matarlas de hambre y luego cavar un gran hoyo en donde poner los cuerpos. Aun así los nazis hicieron un gran esfuerzo en construir campos de sacrificio — esfuerzo que pudo haber sido usado directamente para la guerra.

No quemas vivas a las personas por razones políticas, los quemas por torcidas creencias religiosas —porque son satanistas, porque tienen una agenda. Hemos discutido ampliamente sobe este punto en las partes anteriores de este artículo.

Aun así la creencia predominante entre las personas es que el holocausto fue solamente un evento político —y no religioso— y que la Iglesia Católica no estuvo involucrada.

Negación del Holocausto #6 — Sólo seis millones fueron asesinados por los nazis.

La creencia de que seis millones de personas, en su mayor parte judías, fueron asesinadas por los nazis sigue siendo parte de la creencia culturar del 99% del mundo. También es una horrible mentira, y una negación de la verdad del holocausto.

Primero, para reducir el tiempo percibido durante el cual los nazis exterminaron a la población, el comando aliado “acortó” el tiempo de operación de los campos, de 1940-1945 (el tiempo que en realidad operaron) a solamente 1943-1945. De inmediato, las cifras de las personas que pudieron haber sido exterminadas se redujo de al menos 12 millones, a sólo 6 millones.

Pero para esconder más evidencia de la matanza, tanto los aliados como los comunistas de Fr Joseph Stalin S.J. destruyeron la evidencia de los campos de sacrificio y/o los cambiaron a campos de labores.

Es gracias al éxito de esta horrenda mentira sobre el holocausto —la negación de que en realidad murieron al menos 18 millones de personas inocentes— que la última negación del holocausto ha sido lanzada: que sólo murieron 300,000.

Negación del Holocausto #7 — Solamente murieron 300,000 personas a manos de los nazis.

La séptima clave de la negación del holocausto — que los nazis mataron solamente a 300,000 personas— es la última y más ofensiva hasta ahora.

Es increíble que esta negación haya sido orquestada por ningún otro que la Iglesia Católica Romana y el Vaticano en tiempos de Ratzinger.

Esta negación, diseñada para tergiversar completamente el holocausto, se basa en juntar todas las negaciones en una, “no había cámaras de gas y el sentido común nos dice que los nazis no pudieron haber matado a tanta gente de formas tan extrañas”.

Una de las más grandes piezas de evidencia que permite que esta mentira florezca es la afirmación falsa de que los hornos estaban diseñados únicamente para “deshacerse de los cuerpos”. En crematorios alrededor del mundo, una horrible verdad que es conocida es que una cantidad substancial de tejido óseo permanece incluso después de ser expuesto a horas de calor extremo.

Así que, al decir que los hornos estaban diseñados para deshacerse de los cuerpos desafía a la lógica y al sentido común, ya que el tiempo que les tomaría “destruir” la evidencia para incluso un cuerpo, convertiría el acto de asesinato masivo en una imposibilidad. Además, existiría una cantidad masiva de evidencia forense en forma de fragmentos de hueso de todas las víctimas.

De hecho, existe evidencia de que los cuerpos fueron removidos minutos después de haber sido asesinados en los hornos, y aventados a los pozos de combustión lenta que había en cada campo. Sin embargo, por alguna razón inexplicable este hecho crucial ha sido negado por los aliados desde que capturaron los campos al final de la segunda guerra mundial. Para esconder la existencia de los pozos de manera deliberada, a algunos colaboradores nazis incluso se les ocurrió la historia de que estos pozos eran intentos de los nazis para crear una “cremación masiva al aire libre” — otra mentira absurda.

Esta negación enteramente maligna y contiene la fuerza de las otras negaciones en sí misma. Y a pesar del debate, la negación gana terreno en la mente del público — ¿quizá el holocausto está sacado de proporción?

No olvides la más grande de las mentiras — Las cámaras de gas y los crematorios fueron construidas para asesinar eficientemente a los judíos y a los demás.

Es fácil sentirse sobrecogido con las millones de palabras escritas sobre el holocausto, incluso las pocas miles escritas en este artículo. Así que es importante re-enfatizar con la más potente evidencia todo lo concerniente a las mentiras deliberadas esparcidas por los aliados para esconder la mano sangrienta del Vaticano, en no sólo apoyar el holocausto —  sino en diseñarlo y ordenar que se hiciese. La afirmación de que el holocausto fue un plan nazi para llevar a cabo un “genocidio eficiente” es la mentira más absurda, ilógica y claramente contradictoria jamás vendida al público.

Cavar un hoyo enorme donde pudieran meter a la gente (para ser enterrada viva o fusilada) les hubiera tomado a los ingenieros nazis apenas unos días. Millones hubieran podido ser asesinadas en semanas, no años. La evidencia hubiera podido ser destruida también rápidamente.

En lugar de eso, nuestras autoridades nos quieren hacer pensar que el esfuerzo enorme de construir campos, vías de trenes, cámaras de gas, guardias, crematorios y demás infraestructura era todo en nombre de la “eficiencia”.

Lo increíble de esta Gran Mentira —que desafía y contradice todos los ejemplos previos de genocidio eficiente— es que continúa siendo enseñada a cada nueva generación, y creída por muchos cientos de millones.

¿Por qué? Porque el primer hombre o mujer con un gramo de inteligencia comprende que el holocausto, las cámaras de gas y los hornos no pudieron haber sido construidas para un “eficiente asesinato en masa” y se pregunta — ¿Por qué esforzarse a estos extremos?

Prueba del verdadero motivo — Conecta todas las piezas y el porqué.

No cabe duda de que las primeras 5 partes de este artículo contienen afirmaciones dramáticas acerca de la completa complicidad del Vaticano y los jesuitas en el más grande asesinato en masa de la historia. Pero ¿qué prueba contundente y motivo verdadero ha sido mostrado?

De hecho, existe prueba real de una conexión más profunda y unificadora entre los campos de sacrificio nazis y las principales ciudades en las aristas del pentagrama —en forma de la historia de las ciudades que representan los nodos de maldad de el Gran Pentagrama de Maldad.

<< ( …5, 6, 7… ) >>

Responder

Introduce tus datos o haz clic en un icono para iniciar sesión:

Logo de WordPress.com

Estás comentando usando tu cuenta de WordPress.com. Cerrar sesión / Cambiar )

Imagen de Twitter

Estás comentando usando tu cuenta de Twitter. Cerrar sesión / Cambiar )

Foto de Facebook

Estás comentando usando tu cuenta de Facebook. Cerrar sesión / Cambiar )

Google+ photo

Estás comentando usando tu cuenta de Google+. Cerrar sesión / Cambiar )

Conectando a %s